Las distintas opciones de financiación para tu empresa

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La financiación de una empresa es una parte determinante en su funcionamiento, ya que esta inyección económica permite a las compañías prosperar y expandirse. En algunos casos, se trata de adelantar un dinero que la empresa va a recibir, por lo que operan como si ya lo tuvieran, con un flujo de dinero. En otras situaciones es algo más complejo y exige que una institución le preste el dinero para ejecutar acciones que, de otra manera, no podría acometer, permitiéndole prosperar en un periodo más corto.

En la actualidad, empresas y pymes tienen para elegir entre varios tipos de financiación. Como todo en una empresa, este aspecto debe estar alineado a su modelo de negocio y de su estrategia a corto y largo plazo.

Elige el método de financiación que mejor se adapte a tus necesidades

Si la compañía acaba de nacer, quiere expandirse a un nuevo territorio o quiere desarrollar un nuevo producto o servicio, es posible que deba recurrir a financiación ajena para llevar a cabo su proyecto.

Existen varias opciones, ya que no todas las entidades necesitan el tipo de inversión y financiación que la justificada para una determinada estructura de negocio. Otras, solo necesitan un pequeño empujón en la dirección correcta: quizá también se trate de proyectos que serán rentables en el largo plazo.

A continuación, vamos a ahondar en las múltiples fuentes de financiamiento de las que disponen las empresas.

1. Crédito bancario

A pesar de las críticas que ha suscitado en la última década el sistema bancario, los datos indican que los préstamos para empresas siguen siendo el principal método de financiamiento. Para conceder ese capital, los bancos necesitan una prueba de que puede ser devuelto con posterioridad con intereses. Para ello, resulta conveniente exponer el plan de empresa que debería incluir previsiones sensatas y realistas sobre su futuro.

Dependiendo del momento puede ser muy interesante, ya que no hace mucho el sistema bancario tenía unos tipos de interés relativamente bajos. Es importante saber interpretar la situación y contar con un buen equipo asesor.

2. Business angels

Los business angels, o ángeles, son personas con alta capacidad de inversión y conocimientos sobre el mundo de los negocios que se ofrecen para apadrinar proyectos. Saben que en el mercado hay ideas ganadoras que podrían convertirse en empresas exitosas con el apoyo adecuado. Para decidir en cuáles desean invertir, suelen basarse en el proyecto, el líder del mismo y el plan de negocio. En este último aspecto, sus conocimientos sobre empresa suelen ser decisivos.

3. Venture Capital

Los fondos de capital riesgo, conocidos también como Venture Capital (VC), son fondos privados que se presentan como una financiación alternativa a los bancos, para aumentar la rentabilidad. Generalmente se trata de personalidades con dinero en búsqueda de rentabilidad o bancos especializados en inversión, como SoftBank.

La inversión, que no siempre es en dinero, se realiza sobre pequeñas empresas y startups con un enorme potencial de crecimiento, o en compañías que han crecido rápidamente y continúan en proceso de expansión.

4. Aceleradoras e incubadoras

Uno de los mayores desafíos a la hora de emprender es conseguir el denominado capital semilla, es decir, la inversión inicial para despegar. Con el objetivo de ayudar a emprendedores a conectar con potenciales inversores, se han creado centros de aceleración de ideas, patrocinados tanto entes públicos como privados.

Las startups que forman parte de las incubadoras reciben no solo financiación, sino también un lugar donde trabajar, apoyo estratégico y servicios de mentoría para tomar las mejores decisiones.

5. Factoring

Constituye una técnica que utilizan pocas empresas todavía como método de financiación. Sin embargo, el factoring es tremendamente efectivo. Se trata de vender los derechos de cobro de una deuda o trabajo a un tercero. De este modo, el tercero otorga dinero directo y líquido a la empresa con un descuento.

Después, la empresa compradora de los derechos debe encargarse de cobrar su recién adquirida deuda a un precio superior al que han pagado por dicha deuda, obviamente.

6. Subvenciones y ayudas públicas

Las administraciones públicas están muy interesadas en conseguir un entorno empresarial competitivo e innovador. Por este motivo, organizan competencias o concursos de startups, útiles para asistir a creadores con buenas ideas y permitirles hacerlas realidad.

Las pymes tradicionales también pueden beneficiarse de este tipo de apoyo público. Recuerda que cumplir ciertas premisas a nivel empresarial está relacionado con algunos beneficios a nivel fiscal. Además de estar exentas de pagar la totalidad de los impuestos, las compañías pueden recibir premios en metálico por parte de estas organizaciones estatales y autonómicas.

7. Bootstrapping

Esta técnica es muy sencilla y no requiere elementos externos. Consiste en aportar las cantidades necesarias para la inversión desde los propios rendimientos e ingresos de la empresa o de sus participantes. Así, la financiación se queda en todo caso en el interior de la empresa y no hay cabida para los endeudamientos ni los intereses con agentes externos.

8. Crowdfunding

Esto es lo que denominamos como micromecenazgo. Hace referencia a la captación de financiación de forma individualizada y pormenorizada. Las empresas explican el concepto que van a llevar a cabo y cómo van a invertir los fondos, así como los beneficios que obtiene el inversor. En este caso, este último puede hacer una donación solidaria o adquirir una participación de los beneficios futuros, por ejemplo.

Es una de las tendencias económicas más populares, ya que concede a los usuarios la posibilidad de invertir en proyectos que les interesan.

9. Bartering

Es uno de los sistemas más novedosos para acceder a financiación o, más bien, para ahorrar dinero, en la actualidad. El bartering consiste en la colaboración entre distintas empresas, en la que se prestan servicios entre sí. En otras palabras, es una especie de trueque.

Es una especie de trueque que no utiliza divisas en principio. Así, las entidades pueden respaldar ciertos apartados de la empresa sin invertir dinero en ellos, solo esfuerzo en ejecutar tareas para la otra empresa.

10. Reunir avales tras un concurso

Los concursos de talentos para empresas son cada vez más usuales. Los bancos y fondos de inversión los utilizan para incentivar el emprendimiento y escuchar ideas frescas y nuevas. Se trata de competiciones en las que diferentes proyectos empresariales compiten entre sí por una cantidad de dinero que financiará el proyecto. No tiene por qué tratarse de empresas nuevas o de start-ups, ya que hay concursos de todo tipo, abiertos también a las pymes y a los autónomos con gran experiencia en su sector.

11. Confiar en conocidos y familiares

En inglés hay una expresión que hace referencia a esta forma de conseguir fondos y resulta muy gráfica: familia, amigos y "bobos". Es solo un ejemplo que transmite desconfianza hacia un sistema en el que no hay garantías, ya que las condiciones quedan sobreentendidas a tenor del vínculo familiar o afectivo existente. Es una financiación rápida y sin trámites, pero poco fiable.

Sea cual sea el método de financiación para tu negocio, necesitas demostrar, primero, que tienes la rentabilidad buscada por tus inversores o prestadores, y segundo, que puedes devolverlo en tiempo y forma sin perjudicar el funcionamiento de la compañía. Para ello, lo mejor es realizar un seguimiento controlado de tu flujo de caja y crear reportes fáciles de entender por tus socios e inversores. Haz una prueba gratuita de Agicap y comprueba por tú mismo lo fácil que es gestionar tu tesorería y compartir los insights. ¡Es sin compromiso!


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