Guía de Cash Flow para grupos empresariales: gestión y optimización estratégica

Tiempo de lectura: 4 minutos

Numerosos anglicismos invaden hoy en día el lenguaje habitual del mundo financiero, lo que a veces puede llevar a confusiones. Para verlo más claro, te proponemos centrarnos en el término que seguramente ya has oído: el «Cash Flow». Bajo este término se esconde uno de los indicadores indispensables para los directivos y uno de los más verificados por los analistas, los banqueros o los inversores.

Cualquier CFO y CEO de una empresa multi entidad está en la capacidad de leer y analizar los balances financieros. Pero no es suficiente con interpretar lo que dicen los documentos, también es necesario saber actuar en consecuencia, con suficiente anticipación. Es aquí donde entra en juego el cash flow, un concepto que podemos traducir por flujo de caja o de tesorería.

Con base a ello, en este artículo abordaremos el cashflow desde el contexto multi entidad, en el cual la liquidez, el financiamiento, los pagos y los cobros suelen gestionarse de manera fragmentada sin visibilidad de grupo aún establecida.

Qué es el cash flow financiero en el contexto corporativo

También conocido como flujo de efectivo o flujo de tesorería, el cash flow es un indicador que permite conocer la salud de las finanzas de la compañía y saber si la liquidez es suficiente para hacer frente a los pagos a proveedores, a las deudas o a descubiertos de último minuto.

Existen grupos con una situación financiera a priori excelente, desde el holding hasta cada una de sus entidades, pero que no dispone de visibilidad real de la liquidez. Esto se debe a que analizan los ingresos ordinarios pero pasan por alto sus gastos, a causa de la gestión fragmentada de los datos. Es en este escenario donde conocer el cash flow a nivel grupo permite conocer cuál es el estado real de las cuentas de la empresa y si será capaz de responder a los próximos pagos o si necesita realizar actividades de financiación, idealmente internas.

Cómo elaborar un Cash Flow report consolidado

Para plasmar el cash flow consolidado, se comienza identificando las tres categorías de flujo de tesorería de cada una de las filiales:

  • Flujo de tesorería operativo Indica los excedentes de tesorería generados por la propia actividad de la empresa. Refleja mejor el día a día.

  • Flujo de tesorería de inversiones. Incluye el gasto resultante de la compra de activos fijos.

  • Flujo de tesorería de financiación. Informa sobre los gastos e ingresos ligados a la financiación de la empresa (pago de dividendos, préstamos).

De esta manera, se pueden agrupar en una sola plataforma o archivo para contar con los datos segmentados pero con una visión de grupo.

Aquí se identifica uno de los principales retos cuando el grupo no cuenta con una plataforma que brinde una sola visión y facilite la colecta de estos datos de manera automatizada.

Tipos de flujo de caja: del operativo al free cash flow (FCF)

Cash flow operativo (CFO)

Aquí solo te debe tener en cuenta tanto la liquidez generada neta de cobros y pagos del capital circulante de a empresa matriz como de cada una de las filiales. Como motor de la actividad de cada filial, es evidente que los equipos financieros del grupo están al tanto de las capacidades que tiene cada filial para sostener las actividades cotidianas, pero ¿existe una fotografía actualizada de lo que esto representa a nivel grupo? 

Free cash flow (FCF): Definición y relevancia para accionistas.

El FCF, flujo de caja libre en español, es vital para empresas medianas que reportan a fondos o inversores. A diferencia del cashflow, este indicador clave, evalúa la capacidad de la empresa para generar valor sostenible y como su nombre lo indica, se trata del efectivo que queda después del pago de gastos operativos e inversiones. 

Lo interesante de éste indicador es la precisión de sus resultados, que son analizados para abrir la empresa hacia expansiones o nuevas oportunidades como la adquisición de activos.

Free cash flow Yield (FCFY)

Sirve para medir la rentabilidad de tu empresa en relación con su capitalización bursátil. Un FCFY elevado indica una fuerte capacidad de generación de efectivo comparada con su valoración de mercado, lo que puede ser un signo de que el mercado la está subvalorando o de que la empresa es muy eficiente generando caja.

Free cash flow to the Firm (FCFF)

Corresponde a la cantidad de dinero disponible para los inversores, lo que incluye a los tenedores de deuda. La cantidad de intereses disponible es la cantidad después de impuestos. En la práctica, el gasto de intereses debe sumarse al Free Cash Flow.

El FCFL se utiliza en particular para valorar empresas. De hecho, proporciona una buena estimación de los flujos de efectivo disponibles antes de cualquier efecto de palanca generado por la estructura de financiación de la empresa.

Free cash flow to Equity (FCFE)

El FCFE, por su parte, retribuye únicamente a los proveedores de fondos propios (Equity): es decir, a los accionistas. Su particularidad viene también del hecho de que es neto de impuestos y se calcula después de deducir el servicio de la deuda y la cobertura de las necesidades de inversión y las variaciones del Fondo de Maniobra (BFR).

¿Para qué sirve calcular el cash flow?

Existen diversas razones para calcular el flujo de caja, pero enfoquémonos en las tres razones principales que conciernen específicamente a empresas medianas y que justifican el seguimiento del flujo de caja con lupa:

Viabilidad de la empresa a largo plazo.

El cálculo periódico del cash flow es necesario para identificar tendencias y comportamientos, de esta manera podrás tomar las medidas adecuadas con mayor antelación, evitando contratiempos o minimizando pérdidas, causando mayor estabilidad a medio y largo plazo. Incluso si la cuenta de resultados muestra beneficios o el balance indica una sólida posición de liquidez. 

La falta de previsión sostenida en la caja de cada filial puede comprometer la viabilidad futura de un grupo, a menos que esté en una fase de inversión inicial o crecimiento acelerado.

👉 Conoce más: Cómo mejorar la salud financiera de tu empresa

Optimización de gastos

Tener una visión precisa de la gestión de su Cash Flow también te permite identificar gastos innecesarios y tomar medidas para eliminarlos. Tu informe de tesorería te será de gran utilidad para evaluar sus excedentes de liquidez y, en ese caso, invertirlos, para acumular intereses a largo plazo. De este modo, podrás constituir reservas que permitirán a todas las entidades de la empresa continuar su actividad sin dificultad alguna, en caso de dificultades puntuales (retrasos en los pagos de clientes, por ejemplo) y, sobre todo, financiar futuras inversiones y/o privilegiar el financiamiento interno.

Mejor relación con bancos e inversores

En un entorno multi-entidad, los inversores priorizan el flujo de caja consolidado porque revela la verdadera solvencia del grupo más allá de los ajustes contables inter-compañía. Mientras que el beneficio neto puede verse distorsionado por transacciones internas, el cash flow mide la capacidad real de la matriz y sus filiales para cubrir obligaciones, optimizar el coste de la deuda y autofinanciar el crecimiento sin dependencias externas.

Una gestión de tesorería centralizada y robusta es señal de una operativa eficiente: permite que el exceso de liquidez de una unidad de negocio mitigue el riesgo de insolvencia de otra, protegiendo al grupo en tiempos de incertidumbre.

Para inversores y bancos, monitorizar el flujo de caja a nivel holding es vital para evaluar la fungibilidad del efectivo y la resiliencia agregada, reduciendo el riesgo sistémico y validando la valoración total del grupo

La fórmula del flujo de caja: Más allá del beneficio neto.

Puedes calcular el cash flow utilizando la siguiente fórmula:

Cash flow = Beneficio neto + amortizaciones + provisiones

Así, en primer lugar necesitas conocer el beneficio neto de la empresa. A esta cifra le agregarás las dotaciones de amortizaciones y las provisiones en el periodo a analizar.

La amortización indica la depreciación permanente de los activos debido al paso del tiempo y a su uso, mientras que las provisiones hacen referencia a depreciaciones ocasionales relacionadas con imprevistos.

Cash flow forecast: anticipando la liquidez multi-entidad.

Realizar un Cash Flow Forecasting consolidado a 13 semanas es indispensable para anticipar dificultades en cualquier filial, planificar el desarrollo del grupo con serenidad y optimizar los costes financieros globales. Este horizonte trimestral permite a la matriz detectar tensiones de liquidez locales antes de que afecten la solvencia agregada.

Para ello, primero hay que identificar los ingresos y gastos de cada sociedad. Es vital organizar los flujos en una tabla común que distinga clientes, proveedores y financiación, pero añadiendo una categoría crítica: los flujos inter-compañía, para eliminar duplicidades en la visión de grupo.

Después, debes introducir los importes por cada entidad. Para una visión global fiel, hay que ser estricto con los plazos: los importes deben registrarse en el mes (o semana) de cobro o pago real. En un entorno multi-entidad, esto permite coordinar excedentes y déficits entre filiales de forma eficiente.

Finalmente, establece tu plan de tesorería a 13 semanas. Retoma los costes fijos recurrentes de cada unidad y estima los flujos variables ajustándolos según su evolución. Dado el riesgo agregado, es fundamental establecer diferentes escenarios que aseguren la liquidez de todo el ecosistema empresarial.

Limitaciones del Excel en la gestión de tesorería avanzada.

Calcular el flujo de caja en Excel es la forma tradicional de gestionar y analizar el cash flow de las empresas, incluso a nivel grupo. Debido a las facilidades que ofrecen las hojas de cálculo, no solo por la posibilidad del cálculo, sino también realizar diferentes previsiones o trazar gráficos para comparar o analizar la evolución del flujo de caja a lo largo del tiempo entre filiales. Una representación gráfica te permite hacerte una idea todavía más realista de la situación económica de la empresa.

Sin embargo, este método tiene sus límites en cuanto a la gestión de cash flow en tiempo real, la fragmentación de la gestión multi entidad y en muchas ocasiones la pérdida de datos entre filial y holding.

Hoy en día existen plataformas que han automatizado el seguimiento y control del flujo de caja, gracias a la centralización de los datos de cada filial en un solo "documento digital".

Cómo calcular el cash flow automáticamente

Ya hemos visto la importancia de calcular el flujo de caja en un contexto multi entidad, cómo se puede mejorar y las oportunidades que te ofrece a la hora de anticipar el futuro del grupo, permitiendo así garantizar la estabilidad financiera tanto de la entidad matriz como de cada una de sus filiales. Sin embargo, el factor humano puede jugarte malas pasadas. Aunque calcular el cash flow con Excel puede resultar muy útil, las empresas apuestan cada vez más por los plataformas SaaS de gestión de tesorería.

Para establecer previsiones de tesorería fiables que a su vez ahorran un tiempo precioso, cada vez más grupos empresariales recurren hoy en día a software de gestión de tesorería. Así, la gestión de tesorería se vuelve más fluida y sobre todo automatizada, lo que le evita un trabajo laborioso y estresante.

La gran ventaja de estos programas es la automatización de los cálculos, que te quita de encima un trabajo a menudo muy pesado y estresante. Por eso, te invitamos a probar gratis Agicap, una herramienta de gestión de tesorería que te permitirá seguir el cash flow de tu empresa sin problemas. Solicita una demo gratuita y descubre cómo puedes ahorrar, tiempo y tecnología en tu gestión de la tesorería. ¿Qué esperas?

Preguntas frecuentes - Cash flow

¿Qué es el flujo de caja?

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Se trata de una medida de los flujos netos de efectivo dentro de una empresa (entradas y salidas de efectivo). En inglés se habla de «Cash in» para las entradas de efectivo y de «Cash out» para las salidas de efectivo. A menudo se recogen en un cuadro que luego se utiliza para elaborar un plan de tesorería. También conocido en contextos multinacionales como "cash flow"

¿Qué significa un cash flow libre (free cash flow)?

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El free cash flow hace referencia al  flujo de caja disponible (Free Cash Flow en inglés), que es el efectivo restante después de tener en cuenta la venta de activos, sus posibles inversiones, su BFR (necesidad de capital circulante) y los impuestos sobre la explotación.

¿Cómo se calcula el flujo de caja operativo?

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El flujo de caja operativo se trata de las variaciones que resultan directamente del rendimiento operativo de su actividad. Es uno de los indicadores más vigilados por los responsables administrativos y financieros, ya que es la mejor herramienta para medir el nivel real de tesorería de la empresa en un periodo determinado. Su formula es:

Flujo de Caja Operativo (FCO) = EBITDA (o Resultado de Explotación) +/- Variación del Necesidad de Fondo de Maniobra (NOF)

 

¿Qué significa un cash flow positivo?

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El flujo de caja positivo (más entradas que salidas de efectivo), entonces la tesorería de la empresa es excedentaria, es decir, tiene la posibilidad de saldar sus deudas, repartir dividendos o invertir dinero, por ejemplo.

 


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