Todo lo que necesitas saber sobre el Leverage Buy-Out (LBO)

Tiempo de lectura: 6 minutos

¿Has oído alguna vez el concepto de Leverage Buy Out (LBO)? Estas operaciones las controlan los inversores de capital riesgo y comenzaron en la década de los 80. Se creó para que las empresas puedan hacer grandes adquisiciones sin arriesgar el capital.

De qué se trata el LBO

El LBO, o leveraged buyout, es una estructura de inversión creada y diseñada por un inversor o grupo de inversores con el objetivo de comprar una empresa pública para hacerla privada. Esto lo hacen comprando las acciones que estén en circulación con capital prestado. De este capital, hasta el 90% puede ser en forma de deuda y el 10% de recursos propios, por lo que este tipo de operaciones se cubren con un apalancamiento de entre 60% y 80%.

Estas operaciones han cobrado gran importancia en los últimos años gracias a factores como:

  • La búsqueda constante de rentabilidad en un contexto de crisis.
  • Son operaciones con bajos tipos de interés y en las que no se necesita hacer una inversión de recursos propios.

Por lo tanto, en una operación de LBO el inversor compra una empresa y paga la deuda que ha adquirido para la compra con los flujos de caja obtenidos de los retornos de la misma empresa. Para este proceso, el inversor puede crear una sociedad ad hoc, también conocida como Special Purpose Vehicle (SPV), para que tenga en el activo las acciones compradas y, en el pasivo, el capital que han aportado los inversores y la deuda que se ha solicitado para financiar esta operación.

¿Cómo funciona la operación LBO?

Una compra apalancada lleva varias estructuras, pero las dos más comunes son:

  • El inversor compra los activos. En primer lugar, el comprador adquiere los activos de una sociedad objetivo que podemos denominar como target o también una participación mayoritaria de la compañía objetivo. Para esto, puede solicitar que se financie una parte del precio de la compra con el uso de deuda y querer amortizarla mediante los recursos patrimoniales y los flujos de caja que se esperan de esta sociedad. La ventaja principal de esta estructura es que el comprador adquiere los activos sin responsabilidades que vengan de actividades anteriores.

  • El inversor compra toda la compañía. Esta manera es adquirir la empresa completa, incluyendo las futuras responsabilidades.

Características principales y objetivos de la LBO

Las adquisiciones apalancadas tienen las siguientes características:

  • Están bajo la normativa para la compraventa en el artículo 1445 y siguientes del Código Civil, y en los artículos 325 y siguientes del Código de Comercio.
  • Son transacciones muy complicadas y que emplean un lenguaje técnico específico.
  • La adquisición está financiada por recursos ajenos o deuda.
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Cuando una empresa tiene problemas en un largo período de tiempo, un inversor puede tener intereses en realizar una operación de LBO mediante la adquisición. Por este motivo, pagará un precio muy bajo para su compra. Los objetivos principales para adquirir una empresa que tiene problemas son:

  1. Ampliar el balance de la empresa con el uso de mas deuda.
  2. Gestionar mejor la empresa, al ver su potencial y que quizás no esté en las mejores manos. Para esto, con la adquisición de la sociedad objetivo se puede proponer un cambio de la dirección e implementar otras medidas.
  3. Reordenar al equipo directivo con nuevos profesionales que sepan cómo gestionar el negocio.
  4. Usar deuda para financiarse y así aprovechar las ventajas fiscales.
  5. Reorientar el plan de empresa para llevarlo a crear valor y a ser más productivo.
  6. Alinear todos los intereses entre los directivos y los accionistas.
  7. Renovar la imagen de la marca.

Tipos de LBO

Según los sujetos adquirientes en la operación, se puede hablar de los siguientes tipos de leverage buy out:

  • Management Buy Out (MBO). Son los directivos de la propia sociedad quienes compran la sociedad target. Pueden hacerlo solos o apoyados por algunos de los patrocinadores financieros. Esto permite aprovechar la oportunidad de comprar el negocio con un mejor precio al que lo comprarían otros inversores. También es interesante señalar que, como son los propios directivos los que compran la compañía que han trabajado, tienen pleno conocimiento de la misma.
  • Management Buy In (MBI). En este caso, la adquisición de la sociedad target la lleva un equipo profesional externo que conoce la compañía solo a través de los datos públicos. No ha trabajado en ella, pero tienen un interés en ella. Este equipo externo será seleccionado por los patrocinadores financieros. Esto suele pasar cuando los prestamistas no quieren apoyar con dinero a los directivos, ya que consideran que han hecho una gestión muy pobre de la empresa. Por eso preferirán a un nuevo equipo en la dirección.
  • Buy In Management Buy Out (BIMBO). Tanto los directivos de la empresa target como los profesionales externos de la empresa, harán la compra de la sociedad target.
  • Leveraged Employee Buy Out (LEBO). Los empleados de la compañía pueden comprar la sociedad target. Esto generará mayor ánimo, aumento de la lealtad hacia el negocio y mejores resultados ya que ahora son los empleados los que trabajarán para ellos mismos.
  • Institutional Buy Out (IBO). Un inversor institucional es quien participa mayoritariamente en la compra del negocio.
  • Owners Buy Out (OBO). En este supuesto, uno de los socios de la compañía que se quiere adquirir será quien ejecute la compra de cada participación del resto de los socios. Una ventaja aquí es que este socio conoce el negocio y su actividad de primera mano y sabrá por dónde orientarla para obtener rentabilidad.
  • Leveraged take-over bids. Son los leverage buy out que se realizan en sociedades cotizadas. Se conocen también como operaciones P2P (public to private) y después de la compra se excluye a la sociedad target de la cotización.

Por otra parte, podemos distinguir dos modalidades más de leverage buy out según el objeto:

  • Adquisiciones apalancadas de activos (Assets LBO)
  • Adquisiciones apalancadas de acciones o participaciones (Stocks LBO)

Según las ventajas fiscales que tengan, compensará escoger uno u otro.

También hay otra distinción según la estructura financiera, aunque no tiene mayor trascendencia debido a que los LBO incorporan una combinación de financiación que está garantizada y otra parte que no lo está. Sin embargo, es interesante mencionar los dos supuestos:

  • Adquisiciones apalancadas garantizadas (Secured LBO). Aparecen cuando los activos de la sociedad target son empleados, como aval, para asegurar que se va a realizar el pago de la financiación.
  • Adquisiciones apalancadas no garantizadas (Unsecured LBO). Cuando la financiación no está respaldada con ningún tipo de garantía sobre los diferentes activos de la compañía objetivo.

También hay otra categoría que hace la diferencia entre unos Leverage Buy Out amistosos y otros más hostiles. Esto se basa en si los socios de la empresa han llegado al acuerdo de vender su participación o si algunos se han opuesto.

¿Cómo se financia la adquisición de la empresa?

Después de ver todos los tipos de leverage buy out, debemos saber cómo se consigue la financiación para comprar la sociedad target.

En este caso, hay que destacar que la gran mayoría de estas operaciones apalancadas llevan dos tipos de financiación. El comprador necesita fondos para hacerse con la empresa y también requiere de financiamiento para operar. Por otra parte, el tipo de deuda que se usa va a depender de diferentes variables, como la situación económica del comprador y la del vendedor, la reputación de la empresa y el tamaño de la transacción. Una transacción más pequeña será propia de empresas que no son conocidas y que emplean opciones de financiamiento alternativas, como son la asunción de deudas como parte del pago, financiamiento del vendedor, préstamos bancarios o financiamiento a través de activos, como maquinaria o bienes inmuebles.

Las empresas que cumplen los objetivos del LBO

¿Sabes qué tipo de empresas son de interés a la hora de emplear este proceso?

En general, cualquier empresa puede llamar la atención de diferentes inversores, pero sí es cierto que este tipo de negocios reúnen una serie de características. Las empresas que pueden ser objeto de compra deben seguir estos requisitos:

  • Que sea estable. Es decir, que cuente con una trayectoria larga en la que haya generado rentabilidad en la mayor parte de su vida activa.
  • Que tenga capacidad para pagar las deudas futuras y, en todo caso, que cuente con muy bajos niveles de endeudamiento.
  • Que cuente con un fuerte flujo de caja que dé la garantía de liquidez y respuesta rápida ante cualquier circunstancia.
  • Que sea una empresa no cíclica, es decir, que hay tenido una actividad estable con unos ingresos constantes.
  • Que tenga un buen equipo de gestión. El equipo humano es imprescindible para generar confianza entre los inversores. Se observa una buena gestión con medidas y reformas útiles, bien justificadas y que han servido para crear rentabilidad.
  • Que cuente con una gran base de activos que puedan ser usados como aval o garantía. Si es una empresa que cuenta en su cartera con activos, y que puedan ser convertidos en liquidez o pasados como garantía de la inversión, generará mayor confianza en los potenciales inversores que arriesgan su dinero.
  • Que sea una empresa que, si está con dificultades, su actividad se desarrolle en sectores industriales. Aunque sea una empresa endeudada o que esté teniendo periodos críticos, si está dentro de un sector escalable y que tiene potencial, puede resultar atractiva para ciertos inversores que podrán rescatarla.

Ventajas y desventajas del LBO

Este sistema tiene múltiples ventajas para los inversores que logran ver el potencial en la empresa objetivo. Estructurar una inversión con un LBO tiene ciertas ventajas para los inversores:

  • Reduce las potenciales pérdidas, debido a que hay menos exposición en la inversión.
  • Mayor control por parte del comprador, quien puede revisar la operación y la estructura de los costes completamente.
  • Maximiza la rentabilidad gracias a que emplea deuda al menor coste.
  • Permite operaciones de mayor tamaño. Esto no sería posible si se invirtieran solamente recursos propios.
  • Tiene ventajas fiscales.
  • Tiene un funcionamiento continuo.
  • Las empresas que lo adquieren aportan poco o nada del propio dinero.

Pero también hay que analizar las posibles desventajas de este tipo de operaciones que hay que conocer:

  • Presenta riesgos debido a que son operaciones muy apalancadas. El efecto palanca lleva a un rápido incremento de la rentabilidad cuando todo va bien, pero si las cosas empiezan a ir muy mal, es una manera muy rápida de destruir el valor de la inversión.
  • En la época de crisis hemos podido comprobar cómo los activos y las empresas disminuían su valor y llegaba a afectar al valor de la deuda.
  • Posibles concurso de acreedores. Si la empresa que se ha adquirido no puede cubrir los pagos de los préstamos que se han solicitado, se daría esta situación.
  • Posibles recortes estructurales profundos que, al final, tendrán un impacto negativo.

Casos de éxito y de fracaso en España

Uno de los casos de éxito de este tipo de operaciones en España fue el de Permira. La universidad privada fue adquirida por un grupo de bancos con un préstamo sindicado de 350 millones. Otro caso de éxito fue el de Parques Reunidos que, gracias a esta operación, pasó de estar en la ruina a triplicar sus ingresos. Fue adquirida por Advent International por 228 millones de euros en 2003.

Sin embargo, un caso que no resultó fue el del grupo turístico Orizonia, que lo compraron varias empresas en 2006 por 874 millones, 174 en efectivo y el resto en deuda. Sin embargo, en 2013 fue declarada en concurso de acredores.

Conclusión

Como hemos observado, el leverage buy out es una opción interesante para los inversores de capital de riesgo. Cuenta con unas ventajas muy atractivas y también con sus desventajas, como muchas inversiones. Sin embargo, realizar un seguimiento de buenas prácticas, junto con un sistema de control de riesgos apropiado, es fundamental para dar mayores garantías de que la inversión será rentable y más segura. Por este motivo, contar con un software de gestión te ayudará a tomar mejores decisiones con respecto a los activos, pasivos y todo tipo de trámites que un negocio realiza en su día a día.

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