Cerrar en vacaciones: ¿es rentable?

Agosto es el mes de las persianas cerradas por excelencia. Tras meses de esfuerzo y muchos obstáculos superados, el verano se presenta como el mejor momento para descansar unos días. Y como cada año, miles de trabajadores se enfrentan al mismo dilema: coger vacaciones o descartarlas por el bien del negocio. Sin embargo, para algunas industrias, la elección del momento lo es todo, especialmente a la hora de bajar la persiana en medio de la crisis actual. ¿Es un buen momento para cerrar? ¿Hay otras opciones?

El verano, el calor, las vacaciones. Muchos profesionales españoles aprovechan agosto para descansar y desconectar del trabajo. Según las Bolsas y Mercados Españoles (BME), el volumen de facturación de muchos negocios disminuye enormemente, cayendo hasta un 50% de los beneficios mensuales. Ante este escenario, no son pocas las empresas que cierran sus puertas o eligen operar con servicios mínimos durante determinados periodos de tiempo.

Esta vez, la crisis obliga a que la decisión sea más estudiada y meditada que en años anteriores. Si bien es habitual que la mayoría de las compañías tomen vacaciones en agosto, cuando sus clientes están también de vacaciones, no todos los sectores económicos se paran durante el verano. El turismo, la hostelería y el sector de la alimentación son algunos de los que no pueden permitirse ese lujo.

En este artículo encontrarás:

Liquidez: la clave para decidir si cerrar la persiana o no

Para que la apertura en los meses de verano sea rentable, los beneficios obtenidos deben ser mayores que los gastos. A continuación, una serie de puntos a considerar para tomar la decisión correcta.

- Calcular la pérdida de beneficio

Tener claro cuánto se deja de ganar durante el tiempo en que bajemos la persiana, así como el gasto directo, es indispensable.

- Ingresos durante el verano pasado

Algo que puede resultar muy útil es analizar el histórico de facturación durante el mismo periodo de años anteriores. Esto permitirá calcular el coste de la decisión que se haya tomado en el pasado. Si el negocio se mantiene abierto, será el cálculo de alquiler, suministros, y gastos de mantenimiento.

- Qué hace la competencia

Entender qué hacen los demás negocios del mismo sector también es importante. Si la mayoría cierra, las posibilidades de ganar nuevos clientes y aumentar la rentabilidad, mejoran.

- El momento en el que se encuentra tu negocio

Otro factor relevante a la hora de decidir si cerrar o no durante el mes de agosto es el estado en que se encuentra la empresa. La situación es distinta para un negocio que recién comienza, en pleno proceso de crecimiento, que para un establecimiento ya asentado con una clientela fiel.

- La ubicación y el tipo de cliente

Así como no es lo mismo un negocio que recién abre sus puertas que uno que ya lleva varios años en el mercado, el impacto de mantenerse abierto en agosto será diferente, también, dependiendo en qué zona geográfica se encuentre. Si tienes un restaurante que se encuentra en la Costa Brava, por ejemplo, es probable que los beneficios de mantenerse abiertos sean mucho más altos que los de cerrar.

Cerrar o no cerrar: esa es la cuestión

- Por qué cerrar

  • El parón permite recuperar energías, que al regreso se reflejarán en mejor rendimiento y más ganas de afrontar nuevos desafíos.
  • Dependiendo del sector, cerrar durante agosto u otros periodos puede resultar más rentable para ahorrar costes.
  • Evita que haya disputas internas por la elección de los días de vacaciones.
  • Cerrar y garantizar una correcta atención y una adecuada respuesta a la demanda puede ser mejor que retrasarse en los pedidos o no poder servirlos.
  • Los trabajadores, al saber exactamente cuándo son las vacaciones, pueden planificarlas con antelación.

- Por qué no cerrar

Si bien hay motivos de peso para cerrar la empresa o negocio en agosto, mantenerse abierto ese mes también trae varios beneficios, cada vez más visibles.

  • Los ingresos, aunque pueden disminuir, se mantendrán evitando así la pérdida de clientes.
  • Los clientes de la competencia podrán conocer tu negocio y así aumentar la rentabilidad.
  • Evita la acumulación de pedidos y asuntos pendientes.
  • Evita pasar por el obligado “re-ajuste” que se da luego de la pausa vacacional, hasta que se establecen los ritmos nuevamente.
  • Limitar la actividad sin bajar persiana puede traer un momento de paz en el que planificar nuevas estrategias de cara a septiembre, reorganizar el equipo o hacer cambios en el negocio.

Las pistas que te da tu flujo de caja

Uno de los indicadores que genera mayor tranquilidad es la cantidad de efectivo disponible. Si se decide bajar la persiana, sea por el tiempo que sea, debes estar seguro de que el efectivo se mantendrá allí y cubrirá los gastos durante el periodo de ingresos bajos o directamente nulos.

El negocio puede cerrar, pero los pagos fijos se mantienen. Para hacer frente al cierre, puedes tener, dependiendo el producto o servicio, una plataforma de eCommerce que facilite los ingresos de manera casi automática. Una buena gestión de la tesorería y previsiones precisas, son la clave para determinar si puedes cerrar o no, y por cuánto tiempo.

Un software de gestión de tesorería como Agicap facilita el seguimiento del flujo de caja sincronizando y clasificando las transacciones bancarias de manera automática. Ayuda a ahorrar tiempo a los ejecutivos y gestores financieros a la vez que los protege de posibles errores. Al elaborar previsiones de tesorería más precisas, permite tomar mejores decisiones para garantizar la continuidad del negocio.

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